Bulimia

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Descripcion

Es un trastorno alimentario por el cual una persona tiene episodios regulares de comer una gran cantidad de alimento (atracones) durante los cuales siente una pérdida de control sobre la comida. La persona utiliza luego diversas formas, tales como vomitar o consumir laxantes (purgarse), para evitar el aumento de peso.

Causas

Muchas más mujeres que hombres padecen de bulimia. El trastorno es más común en niñas adolescentes y mujeres jóvenes. La persona generalmente sabe que su patrón de alimentación es anormal. Puede experimentar miedo o culpa con los episodios de atracones y purgas. Se desconoce la causa exacta de la bulimia. Los factores genéticos, psicológicos, familiares, sociales o culturales pueden jugar un papel. La bulimia probablemente se debe a más de un factor.

Prevencion

Una vez que se han iniciado los síntomas es imprescindible actuar lo antes posible. La familia debe anteponer el riesgo de no intervenir, ante la incomodidad de sentirse como “vigilantes” del comportamiento de sus hijos, con la posible reacción de rechazo. El hábito de comer en familia es una importante medida preventiva. Los amigos o los profesores de la persona que presenta la conducta alimentaria alterada también pueden suponer un factor determinante, tanto en la detección de síntomas, como en el proceso de decisión de pedir ayuda y acudir a consulta.

Tratamiento

El tratamiento de la bulimia nerviosa es posible, aunque difícil de iniciar. Los resultados, en la mayoría de los casos, tardan en observarse. El objetivo principal del tratamiento es normalizar la alimentación y las conductas relacionadas que están alteradas. Cuando existan vómitos, se deben tratar en primer lugar. Es imprescindible reeducar a la persona que padece bulimia en conceptos erróneos sobre alimentación, recuento calórico, peso y figura. De forma paralela hay que tratar de inculcar otros hábitos y aficiones sanas y evitar que pasen tanto tiempo pensando en la comida y la figura. Los especialistas implicados en el tratamiento de la bulimia son varios. En primer lugar, el pediatra o el médico de familia, según la edad, constituyen los primeros profesionales a los que se les consulta. Si detectan síntomas suficientes, pueden comenzar a ofrecer recomendaciones a la paciente y a la familia, y deben derivar el caso a especialistas en salud mental. Es frecuente que consulten antes con médicos especialistas en aparato digestivo, ya que los síntomas se pueden confundir. Algunas veces, según las complicaciones, pueden requerir valoración por parte de endocrinólogos o nutricionistas. Cuando la conducta alimentaria esté muy alterada, los vómitos no se pueden controlar en casa o existan síntomas de ansiedad o depresión graves, puede ser necesaria la hospitalización en unidades de Psiquiatría. Los fármacos denominados ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) han mostrado ser muy efectivos en la reducción de los atracones y los vómitos. Además, disminuyen los síntomas ansiosos o depresivos

Página creada por Paula Mas y Elisa Sánchez.